Dispositivos

Tres Preguntas frecuentes sobre Cigarrillos electrónicos

¿Cómo se produce el vapor en los cigarrillos electrónicos?

Los cigarrillos electrónicos o vapers, funcionan gracias a una batería de litio. Además, cada uno de estos cigarrillos incorpora una resistencia eléctrica recubierta de algodón orgánico dentro de un tanque o cartucho donde se contiene el líquido.
Básicamente, la batería calienta la resistencia y ésta evapora el líquido. El vapor generado es lo que inhalamos produciendo una sensación muy parecida a la del tradicional cigarrillo, la gran diferencia es que, en vez de humo, fruto de la combustión de tabaco papel y otros componente, lo que genera el cigarrillo electrónico es vapor (fruto del calentamiento y evaporación de un líquido).

La realidad es que en los cigarrillos electrónicos nada se quema, no hay combustión que es lo que genera una parte importante de los agentes nocivos del cigarrillo tradicional.

¿Salen más caros los cigarrillos electrónicos que los tradicionales?

La respuesta correcta es “depende”, pues concurren muchos factores y variables. Para poder contestar tenemos que establecer algunas hipótesis mínimas, por ejemplo, asumiendo que el sujeto pasa a vapear el equivalente de lo que fumaba y que era un fumador habitual que consume un paquete diario de tabaco para obtener su dosis de nicotina
Además, hay que computar el coste de los kits iniciales de los cigarrillos electrónicos que vienen a tener un coste de entre 25 y 90 euros, dependiendo de la marca, tipo, prestaciones etc., junto a e-líquidos y otros consumibles que utilicemos, cuyo precio también puede ser diferente en función de las necesidades y preferencias del usuario. En nuestro ejemplo asumimos que al pasarse al vapeo, el cliente compra dispositivo/s por valor de 90 euros año, el resto del gasto es en líquidos y otros consumibles.
En el cuadro adjunto puedes ver el ahorro en dos supuestos según el precio de la cajetilla de tabaco que fumara previamente.

No obstante, aunque el ahorro es significativo, conviene resaltar que el principal beneficio de dejar de fumar se mide en salud, en calidad de vida para el vapeador y para las personas de su entorno.

¿Dónde está prohibido utilizar cigarrillos electrónicos?

En este caso depende mucho de la regulación existente en cada país. En España y en la Unión Europea, los cigarrillos electrónicos o vapers, en sus distintas modalidades, se consideran oficial y legalmente producto no solo distintos si no “no relacionados” con el tabaco. Por este motivo las normas son diferentes. Mientras que está prohibido fumar en cualquier espacio cerrado de uso público (incluidos bares, restaurantes etc.) e incluso al aire libre cerca de determinados edificios como hospitales, la ley permite vapear en prácticamente cualquier sitio con contadas excepciones.

Sitios donde no está permitido el uso de cigarros electrónicos:

•  Espacios cerrados de la Administración Pública (Correos, Hacienda, Seguridad Social, Ministerios etc)
•  Todo tipo de Centro Sanitario y sus proximidades
•  Colegios, Centros docentes, excepto en los espacios al aire libre de Universidades y otras escuelas para adultos.
•  Parques y zonas infantiles
•  Cualquier transporte

Sitios donde está permitido su uso:

En el resto de lugares abiertos o cerrados la ley permite vapear, no obstante, como en cualquier otra materia, queda a la elección del propietario del lugar permitirlo o no, por este motivo, ahora conviven espacios en los podremos utilizar nuestro cigarrillo electrónico y otros en los que no.
En cualquier caso, y con independencia de que en un lugar esté permitido vapear, como vapeadores es conveniente ser respetuosos con las personas que estén a nuestro alrededor y si por cualquier circunstancia detectamos que les incomoda el vapor es recomendable dejar de hacerlo.

También es importante, adecuar el dispositivo y resistencias al espacio en que vayamos a vapear. Todos sabemos las fantásticas nubes de vapor que podemos llegar a generar. Sin embargo,  este tipo de vapeo es recomendable reservarlo para lugares específicos, sean privados o público, para espacios con vapeadores acostumbrados. En espacios públicos en los que convivamos con personas que no vapean, es recomendable utilizar dispositivos-resistencias que produzcan un volumen de vapor adecuado, lo que en general será, poco vapor en previsión de que concurran varios vapeadores. El respeto hacia los demás contribuye a la buena imagen del vapeo, a que sea mejor acogido y eso es algo que nos favorece a todos.

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